El Acuario

Elección del Acuario

La primera pregunta que hay que hacerse a la hora de elegir un acuario es: ¿que tamaño es el adecuado?. La respuesta es sencilla: El más grande que se pueda tener en casa, o que se esté dispuesto a tener.

Realmente es mucho más sencillo mantener un acuario cuanto más grande es, ya que es más fácil estabilizar el ecosistema y la calidad del agua. En un acuario pequeño, por ejemplo un exceso de comida (que siempre es malo) ocasionaría un cambio en la calidad del agua rápidamente, pudiendo acabar con la vida de todos los peces (por exceso de nitritos).

Nuestra experiencia es que un acuario desde 100 litros empieza a ser relativamente fácil de mantener, sin embargo un acuario de por ejemplo 24 litros es bastante complicado.

Por supuesto, el tamaño también tiene mucho que ver con el tipo de peces que queramos tener. Si decidimos tener un acuario de cíclidos, 100 litros se antojan pocos. Estos peces son muy territoriales y precisan de acuarios de gran capacidad.

Iluminación del Acuario

La iluminación cumple dos funciones principales en un acuario, la de permitir la fotosíntesis de las plantas y la estética, ya que realmente los peces no se ven demasiado afectados por la iluminación.

Principalmente, hay dos medios para iluminar los acuarios: fluorescentes y focos, siendo el primero de ellos el más utilizado. Los fluorescentes son baratos, y además no producen calor (o al menos no demasiado). Como regla general hay que tener en cuenta que es necesario 1 watio por cada 3-4 litros de agua, siendo el tiempo de iluminación de unas 14 horas al día.

Filtración del Acuario

Una de las partes más importantes es la del correcto filtrado del agua. Los peces producen muchos residuos que es necesario eliminar para que el nivel de amoniaco y nitritos en el agua no se eleve a niveles mortales. Para ello, combinaremos un adecuado filtrado con cambios parciales de agua.

Cada cierto tiempo es conveniente limpiar los filtros (cada 15 días), tarea realmente complicada para el caso de los filtros de fondo (evidentemente esto no hay porque hacerlo cada 15 días), ya que si no se hace las esponjas que filtran el agua pueden llegar a saturarse de suciedad y perder la eficacia.

Hay diferentes tipos de filtros (pudiendo combinarse los diferentes tipos):

FILTRO DE FONDO

Es el más simple, y consiste en una rejilla que se sitúa debajo de la arena. Utiliza adicionalmente una bomba de aire que gracias al difusor produce una corriente en el agua que favorece el filtrado, haciendo que el agua atraviese la gravilla del fondo. Los residuos se sitúan debajo de la arena. Es el que produce un agua menos clara de todos los sistemas de filtrado. Particularmente lo consideramos insuficiente para un acuario, pero es perfecto para combinarlo con otros sistemas de filtrado.

FILTRO INTERIOR A MOTOR

Consiste en un recipiente con una esponja, y un elemento de carbón activo por los que pasa el agua impulsado por una bomba interior. Bastante bueno, hay que limpiarlo regularmente tal y como se ha indicado, y sustituir el carbón activo por uno nuevo pasados unos meses.

FILTRO EXTERNO A MOTOR

Básicamente el funcionamiento es igual que el filtro interno a motor. La diferencia radica en que éste cuelga en la parte exterior del acuario. Habitualmente dispone de mayor capacidad que el interno y permite poner en el receptáculo por donde pasa el agua que se filtra diferentes sistemas: una esponja para eliminar la suciedad, gravilla, carbón activo, etc.

Además hay más tipos de filtros: con sifón, biológicos, con lámpara germicida, etc. No obstante, consideramos que el uso de los indicado anteriormente es suficiente para un acuario medio, y además son bastante más baratos y fáciles de mantener. La elección de uno u otro filtro depende de las preferencias particulares de cada acuarófilo, pero eso sí, hay que tener en cuenta el volúmen del acuario a la hora de elegir el filtro. A mayor tamaño, mayor a de ser la capacidad.

Si estamos pensando poner un acuario de cíclidos, tenemos que tener en cuenta que son peces que producen una gran cantidad de desechos (no hay más que ver la forma de comer que tienen la mayoría de las especies de cíclidos, triturando la comida y expulsando parte por las agallas). Adicionalmente requieren de agua muy limpia, por lo que tendremos que pensar en comprar un filtro incluso para un volúmen superior al del acuario.

El Agua del Acuario

Aunque hemos dejado esta sección para el final, se trata de una de las partes más importantes de todo acuario que es necesario conocer.

Hay dos factores fundamentales en el acuario: la acidez (pH) y la dureza (dH):

ACIDEZ (pH)

La acidez del agua viene definida por la cantidad de iones de hidrógeno disueltos en el agua. A mayor cantidad de iones hidrógeno, más ácida es el agua. La escala de acidez se muestra aquí:

pHAcidez
de 0 a 7Agua Acida
7Agua Neutra
de 7 a 14Agua Alcalina


Ciertamente, esta escala no es real, ya que los peces viven en una escala que puede variar como mucho de 4,5 a 9 (la mayoría lo hacen entre 6 y 8). Existen en el mercado productos químicos que permiten conocer el pH del agua y modificarlo, aunque hay que tener un cuidado extremo con ésto. Una modificación rápida del pH del agua llevaría a la muerte a todos los peces del acuario.

Los cíclidos africanos requieren una agua alcalina, entre 7 y 8 (aunque esto por supuesto varía según las especies), para lo cual, es necesario introducir cascajo de conchas (aproximadamente 2,5 Kg para un acuario de 100 litros de cascajo es suficiente) para incrementar el valor del pH.

DUREZA (dH)

La dureza del agua determina la cantidad de sales minerales disueltas en él. La escala de dureza se muestra en la siguiente tabla:

dHDureza
de 0º a 6ºAgua blanda
de 6º a 18ºAgua medianamente dura
de 18º a 25ºAgua Dura

Es posible realizar mediciones de la dureza mediante sistemas químicos que venden en casi todas las tiendas de acuarios. Asimismo, también es posible modificarla.

Mantener una buena calidad del agua es esencial para el mantenimiento del acuario, por lo que es imprescindible realizar cambios parciales de agua (esto es incluso más necesario con un acuario de cíclidos). Estos cambios se deben hacer cada 10 días sobre un total de 1/3 del agua del acuario aproximadamente.

Si el acuario se encuentra superpoblado, hay que tener en cuenta que la gran cantidad de residuos que se crean, decrementan el valor del pH (haciendo el agua más ácida), con lo que los indicados cambios de agua se deben de hacer con una frecuencia mayor.

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